Dedicado ha:

Todas esas personas geniales del casal 13'.

Esto va dedicado a vosotr@s!! <3

No salís todos, pero como que hacer una historia con 35 personas de cuatro paginas era un poco difícil, peo esta historia puede utilizarse para el año que viene ;)

lunes, 15 de julio de 2013

Cuenta la historia, que una casa en Rubí, cayó una maldición sobre ella. Ahora todo el que visita esa casa ya no sale. ¿Porque? Nadie lo sabe, bueno, excepto yo. Os voy a contar la historia.
Unos amigos que iban juntos a la escuela decidieron pedir permiso a sus padres para ir de excursión esa noche a una casa en ruinas y pasar allí la noche.
La pandilla la componían cinco integrantes; Jan un chico de once años, con el pelo largo una gorra hacia atrás y siempre acompañado de un skate. Roc el hermano gemelo de Jan, con el pelo corto y también con gorra. Laura una chica un año mayor con el pelo largo castaño y muy despistada. Dani un chico blanco como la leche con pecas por la cara y muy estudioso, y por ultimo a Sergi el ligón del grupo, pelo negro corto y muy creído.
Todos decidieron quedar en la plaza del pueblo a las once de la noche para ir todos juntos a la casa.
Durante el camino se oía truenos y relámpagos a lo lejos, se avecinaba una tormenta. Cuando pasaron todo el bosque hasta llegar a la casa la primera impresión no fue muy buena. La casa estaba un poco descuidada, rota y con mucho moho.
-          -¡Puaj, que asco!- dijo Laura.
-          -¡Que guay!- chilló Jan.
-         - Pues yo ahí no me meto- replico Laura.
Todos en fila india fueron acercándose a la casa. Los cinco iban mirando hacia arriba por si les caía un trozo de madera. Jan empujó la puerta hacia dentro para pasar, pero al tocarla se transformó en un montón de polvo. Todos pasaron al salón principal y montaron allí su campamento.
La casa estaba destrozada, nada más entrar se veía un salón enorme con dos escaleras que subían al segundo piso, el techo mediría unos 6 metros, y las ventanas 5 metros de largo pero no llegaría al metro de ancho, estaban cubiertas por unas cortinas desgarradas.
-          -Jan enciende tú la hoguera mientras nosotros vamos a inspeccionar la casa- dijo Laura.
-         - ¡Si hombre, yo no me quiero quedar solo! –protesto Jan.
-          -Jan que no pasará nada, esta casa esta deshabitada hace años, enseguida volvemos- dijo Dani intentando calmar los nervios a Jan.
Los cuatro amigos subieron las escaleras dejando atrás a Jan encendiendo la hoguera. En el segundo piso había un pasadizo que daba toda la vuelta a la casa y habría por lo menos veinte habitaciones.
-          -Es enorme- dijo Roc.
-          -Pero no se ve nada está todo muy oscuro- dijo Dani con miedo.
-          -No pasa nada tampoco hay que ver, solo tenemos que encontrar el lavabo por si tenemos que ir- afirmó Roc- nos dividiremos en dos grupos, tu Laura conmigo y Sergi  y Dani vais juntos; vosotros ir por el lado derecho y abrir todas las puertas cuando encontréis una lavabo avisarnos, nosotros iremos por el lado izquierdo.
Así lo hicieron. Todas las habitaciones eran iguales: una ventana una cama y un armario siempre igual. Fueron abriendo todas las puertas con la intención de encontrar un lavabo.
-          -¿Habéis encontrado algo?- pregunto Laura.
-          -No, ¿y vosotros? – respondió Sergi.
-          -Tampoco, parece que no hay lavabos.
-          -¿Entonces qué hacemos?
-          -Tendremos que mear fuera.
-          -Vale, vamos con Jan.
Los cuatro se reunieron en la escalera y bajaron juntos para ver como llevaba la hoguera Jan. Pero cuando estuvieron delante de la hoguera no vieron a Jan por ninguna parte.
-          -¿Y dónde se ha metido este ahora?- pregunto Laura en un tono borde.
-          -Habrá ido a mear fuera, quedémonos aquí hasta que vuelva- dijo Sergi.
Los cuatro se sentaron alrededor de la hoguera esperando a que llegara Jan. Se pasaron la hora riendo, contando historias de miedo y comiendo, pero después de una hora esperando empezaron a impacientarse.
-         - ¿Está tardando mucho verdad?- dijo Sergi.
-          -Sí, más de lo normal.
-          -Y ¿Si le ha pasado algo?- chilló Laura.
-          -No, tranquilos, seguro que se ha perdido y no sabe volver lo voy a buscar.
Y Roc salió por el agujero de la puerta en busca de Jan. Los otros tres se quedaron abrazados con mantas muertos de frío. En los diez minutos que transcurrieron ninguno habló, hasta que vieron algo moverse fuera.
-          -¿Habéis visto eso?- pregunto Laura.
-          -No, no he visto nada- respondió Dani.
Entonces la habitación se llenó de una luz azul, y dos segundos después un trueno estalló en el cielo. Y empezó a llover.
-          -Menuda tormenta está cayendo- se rio Sergi.
-          -Pues Roc y Jan se quedaran empapados- le siguió la broma Dani.
-          -No os riais, que he visto que algo se movía allí fuera.
-          -¡Si, era un  fantasmaaaaaa!- le respondió Sergi iluminándose con la linterna en la cara.
-          -No me hace gracia.
Entonces a lo lejos empezaron escuchar una música. Era un órgano.
-          -¿Escucháis eso?- pegunto Laura mirando a su alrededor por saber de dónde venía esa música.
-          -Si, parece un piano- respondió Dani.
-          -No, es un órgano- afirmó Sergi.
Los tres se levantaron del suelo y miraron hacia la escalera.
-          -De ahí viene la música- señalo Sergi hacia la puerta principal.
Entre las dos escaleras había una puerta de unos cuatro metros de ancho, muy vieja. Los tres fueron acercándose hasta tocar con la oreja la puerta.
-          -La canción, escucharla- ordeno Sergi.
-           -¿No es la canción que tocan Roc y Jan?- pregunto Dani.
Roc y Jan van a una escuela de música y tocan el piano y la guitarra. En el festival de fin de curso tocaron “Für ELise”.
-          -Si, la canción es Para Elisa- dijo Laura.
-          -Que capullos, nos han tomado el pelo- dijo Dani.
Sergi abrió la puerta de golpe. La habitación era pequeña con un órgano empotrado al fono de la habitación, sin ninguna ventana ni luz. Sergi encendió la linterna e ilumino la estancia. La música ya no sonaba, y en esa habitación no había nadie.
-          -¿Dónde están?- pregunto Laura cogida a Dani por el brazo.
-          -No lo sé, pero la habitación no tiene ninguna puerta.
Cuando se dieron la vuelta para volver a la hoguera vieron a Jan y a Roc sentados en la hoguera comiendo unos pinchitos.
-          -¿Pero que hacéis ahí?- pregunto Dani.
-          -Comer tenemos hambre- respondió Jan sin levantar la mirada del pinchito.
-          -Os hemos estado buscando, ¿Cómo habéis hecho para salir de la habitación?
-          -¿Qué habitación?- respondió Roc.
-          -La del órgano, lo estabais tocando y cuando hemos entrado os habéis ido.
-          -Que va, nosotros todo el rato hemos estado aquí comiendo pinchitos.
Y en el fondo el órgano volvía a sonar.
-          -¡Aaaaaaaaaaaaaaaaah!- Laura pegó un chillido.
-          ¡Salgamos de aquí!- chilló Dani.
Los cinco empezaron a correr hacia la salida. La música cada vez era más fuerte, los relámpagos más seguidos, y los chillidos más altos. Laura se tropezó y se calló al suelo antes de salir. Roc se giró pero siguió corriendo dejándola atrás. Cuando los cuatro llegaron a la plaza del pueblo se dieron cuenta de que Laura no estaba.
-         - ¿Dónde está Laura?- pregunto Sergi.
-          -No lo sé, estaba con nosotros- respondió Dani.

-          -Y LO SIGUE ESTANDO.

FIN

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